La actividad física y el ejercicio

La actividad física y el ejercicio

   La actividad física y el ejercicio contribuyen de una manera importante a un estilo de vida sano. Las personas que llevan una vida sedentaria llevan una vida poco saludable, que puede manifestarse en obesidad, debilidad, falta de resistencia, y mala salud en general, favoreciendo al desarrollo de distintas enfermedades.

ejercicioBeneficios de practicar ejercicio regularmente

  • El ejercicio regular puede prevenir, e incluso revertir, la disminución de la masa y fuerza muscular relacionada con la edad, mejorar el equilibrio, la flexibilidad y la resistencia y disminuir el riesgo de caídas en las personas mayores.
  • Puede ayudar a prevenir la enfermedad coronaria, accidentes cerebrovasculares, la diabetes, la obesidad y la hipertensión arterial.
  • El ejercicio regular, de levantamiento de pesas, también puede ayudar a prevenir la osteoporosis mediante la construcción de la fortaleza ósea.
  • El ejercicio regular puede ayudar a los enfermos de artritis crónicas a mejorar su capacidad para realizar actividades cotidianas como conducir, subir escaleras y abrir frascos.
  • Puede ayudar a aumentar la autoestima y confianza en sí mismo, disminuir el estrés y la ansiedad, mejorar el estado de ánimo, y mejorar la salud mental en general.
  • El ejercicio regular puede ayudar a controlar el aumento de peso y en algunas personas causar la pérdida de grasa.

Consejos a la hora de practicar ejercicio

  • Treinta minutos de ejercicio moderado (caminar por ejemplo) se recomienda por lo menos de tres a cinco días a la semana, aunque los mayores beneficios para la salud provienen de ejercicio casi todos los días de la semana.
  • Comience lentamente y gradualmente para evitar lesiones, dolor excesivo o fatiga. Con el tiempo, aumentaremos de 30 hasta 60 minutos de ejercicio moderado todos los días.
  • No existe una edad para comenzar a hacer ejercicio. Incluso las personas frágiles y de edad avanzada (70-90 años de edad) pueden mejorar su fuerza y equilibrio con el ejercicio.
  • Es beneficioso cualquier tipo de ejercicio (resistencia, ejercicios aeróbicos acuáticos, caminatas, natación, pesas, yoga, y muchos otros), por lo que practique el que mejor se adpate tus necesidades o gustos.
  • Los niños necesitan hacer ejercicio; jugar fuera de la casa es un buen comienzo. El deporte para los niños es una excelente oportunidad para hacer ejercicio, pero se debe tener cuidado de no exagerar ciertos ejercicios.
  • Puede ser que el esfuerzo en el ejercicio intenso se traduzca en cansancio, pero si se produce dolor, deja el ejercicio hasta que se descubra el origen del dolor. Puede que necesites ayuda médica o consejos sobre la continuación de ese ejercicio.

 

   La mayoría de las personas pueden comenzar el ejercicio moderado, como caminar, sin un examen médico. Las siguientes personas, sin embargo, deben consultar a un médico antes de comenzar un ejercicio más vigoroso:

  • Los hombres mayores de 40 años o mujeres mayores de 50 años.
  • Los individuos con enfermedad cardíaca o pulmonar, asma, artritis o la osteoporosis.
  • Las personas que sufren de presión en el pecho o dolor por el esfuerzo, o que desarrollan fatiga o falta de aliento con facilidad.
  • Las personas con afecciones que aumentan su riesgo de desarrollar enfermedad coronaria, como la presión arterial alta, la diabetes, el tabaquismo, el colesterol alto, o tener miembros de la familia que tenían primeros ataques cardíacos de aparición y la enfermedad cardíaca coronaria.
  • Las personas que sufren de obesidad mórbida.

Consecuencias de la falta de actividad física y la falta de ejercicio:

  • Enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer.
  • La inactividad física y la falta de ejercicio están asociados con la diabetes mellitus tipo II (también conocido como maduración o de inicio adulto, diabetes no insulino-dependiente).
  • La inactividad física y la falta de ejercicio puede proporcionar aumento de peso.

   Ya sabéis, no existen excusas para hacer algún tipo de actividad física, así que si no lo hacéis periódicamente, ya es hora de que os pongáis el chándal y las zapatillas y… ¡¡a correr!!

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